El alcohol y las drogas son sustancias química mortales para la madre y el bebé. Si se consume durante el embarazo o el padre es un consumidor en períodos donde mantiene relaciones sexuales en el bebé tendrá efectos directos sobre su sistema nervioso central ocasionando alteraciones, cambio en la conducta, estado de ánimo y alteración en los sentidos, etc.

Si en la etapa de embarazo la futura mamá consume alcohol o drogas, debe considerar los daños que provocará al bebé, porque estas sustancias atraviesan la placenta generando malformaciones, retraso mental, sordera, ceguera, paladar hendido, miembros ausentes o incompletos, enfermedades cardiacas e incluso ocasionar un aborto.

Es importante tomar en cuenta que el consumo de alcohol y/o drogas está acompañado de mala nutrición, deficiente control prenatal, repetidas enfermedades infecciosas, estrés psicológico y social grave, lo que provoca efectos nocivos al organismo de madre y bebe e incluso la muerte.

5 efectos de las drogas en el embarazo

  • Marihuana: Provoca que llegue menos oxígeno y nutrientes al feto, por lo que provoca problemas de atención y aprendizaje que son detectados sólo en edad escolar.
  • Cocaína: Interfiere con el flujo de oxígeno y nutrientes que recibe el feto. Al nacer suelen tener la cabeza más pequeña, lo que puede indicar que el cerebro también lo es.
  • Heroína: Los pequeños desarrollan la adicción desde que están en el vientre, por lo que al nacer presentan síndrome de abstinencia, que causa irritabilidad, temblores, movimientos anormales etc.
  • Alcohol: Se registra desde un ligero a grave retraso mental, distracción, falta de concentración, retraso al hablar, problemas para oír o ver.
  • Tabaco: Disminuye la respiración fetal, altera la frecuencia cardiaca y representa un mayor riesgo de parto prematuro y de abortos espontáneos y retara el crecimiento fetal.

Los especialistas explican que si alguna de estas sustancias se combina, existe el riesgo de un daño mayor e irreversible el niñ@.

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